
La aplicación del SIMCE se acerca y muchos equipos se preguntan si todavía vale la pena ensayar. La respuesta es sí, con una condición: que el ensayo venga acompañado de análisis y de un plan para las semanas siguientes. Un último ciclo bien ejecutado alcanza a mover resultados; un ensayo que solo se aplica y se archiva, no.
Para ese ciclo final sugerimos un esquema simple: aplicar el ensayo en los niveles que rendirán la prueba, analizar los resultados dentro de la misma semana e identificar los dos o tres ejes más descendidos por curso, y dedicar las semanas restantes a un trabajo focalizado en esos ejes, cerrando idealmente con un ensayo breve de verificación.
El factor crítico es la velocidad de la corrección: a estas alturas del año, un análisis que demora dos semanas llega tarde. Con DigiTest, las hojas de respuesta se corrigen ópticamente en minutos y los reportes por eje, habilidad y pregunta quedan disponibles el mismo día, listos para la reunión de departamento.
Si quiere alcanzar a ejecutar este último ciclo, pida una cotización.
