
El primer semestre híbrido dejó aprendizajes para todos. Antes de que comience el segundo, vale la pena que el equipo de UTP dedique una sesión a revisar el plan de evaluación con tres preguntas simples: qué funcionó, qué no, y qué falta.
Algunos ajustes que hemos visto dar buenos resultados en colegios que trabajan en modalidad híbrida:
- Reducir la cantidad de instrumentos distintos y estandarizar formatos, para aliviar la logística de aplicación en dos modalidades.
- Calendarizar las evaluaciones comunes por nivel desde julio, en lugar de definirlas sobre la marcha.
- Reservar tiempo de consejo para analizar resultados, no solo para reportar promedios.
El tercer punto es el más importante. Un plan de evaluación vale por las decisiones que alimenta: si los resultados no se analizan por objetivo y por pregunta, el esfuerzo de aplicar pruebas rinde una fracción de lo que podría.
Si la corrección manual es lo que impide llegar a ese análisis, DigiTest resuelve esa etapa en minutos: conozca las características.
