
Con las clases a distancia ya instaladas como la realidad de este año, muchos equipos se preguntan cómo evaluar. La respuesta que ha ido tomando fuerza es clara: en este contexto, evaluar sirve sobre todo para acompañar, no para calificar.
Una evaluación formativa breve, aplicada después de una unidad trabajada en remoto, le dice al docente qué estudiantes están siguiendo el ritmo, quiénes necesitan apoyo y qué contenidos convendría retomar. Esa información vale mucho más que una nota puesta en condiciones tan desiguales de conectividad y apoyo en el hogar.
Para el equipo directivo, además, estos resultados permiten mirar el establecimiento completo: qué niveles avanzan mejor, dónde se concentran las dificultades y cómo distribuir los apoyos disponibles.
El desafío práctico es que corregir y tabular estas evaluaciones a mano toma un tiempo que hoy nadie tiene. DigiTest corrige automáticamente las pruebas de alternativas y entrega reportes por alumno, por pregunta y por objetivo, listos en Excel. Si le interesa, pida una cotización.
