
En estas semanas, la mayoría de los establecimientos aplica su ensayo general antes del SIMCE. Bien aprovechado, ese ensayo cumple dos funciones distintas, y conviene no confundirlas.
La primera es preparatoria y mira a los estudiantes: familiarizarse con el formato, ejercitar el manejo del tiempo y llegar a la aplicación oficial con menos ansiedad. Para esta función, lo importante es que la experiencia se parezca a la real y que la devolución de resultados sea rápida y serena, sin dramatizar puntajes.
La segunda función mira al colegio y suele desaprovecharse: el ensayo general es la última foto detallada del estado de los aprendizajes antes de la medición oficial. Ese análisis —logro por objetivo y por eje, preguntas críticas, estudiantes descolgados— no sirve ya para este SIMCE, pero es el mejor insumo para las decisiones del año siguiente, cuando los resultados oficiales todavía no se publican y el colegio no quiere planificar a ciegas.
Guardar esa evidencia ordenada y comparable es cuestión de herramienta. Para que su ensayo general deje ambas cosechas, conozca las características de DigiTest.
